LOS SHAPIS

Julio Simeón y Jaime Moreyra

Moreyra: "Nos hemos autofinanciado en todo, porque si no tu talento se va".

crédito: PÁGINA CENTRAL

Los Shapis son esa melodía que resuena en nuestra memoria familiar. Con su música hemos viajado desde nuestros pueblos hacia Lima; bebido y bailado con los amigos del barrio, la universidad o el instituto, y hasta dormido –de niños– mientras nuestros padres bailaban en alguna reunión familiar. Esta entrevista es como un disco vinilo. En el lado A, el lamento de la voz del chupaquino Julio Simeón, de 54 años; y en el lado B, los punteos del puneño Jaime Moreyra, de 62 años. Con ustedes la 'chicha' de Los Shapis.

LADO A

Don Julio, Los Shapis han tocado el cielo.

Desde que ganamos el disco de oro, que tocamos la cúspide de la popularidad, no nos han podido bajar la llanta porque no hay ningún grupo que pueda competir con nosotros. Esto creo que es producto del esfuerzo, sacrificio y profesionalismo que tenemos en el escenario, y la disciplina que es muy importante.

¿Qué implica la disciplina?

Nadie toma, nadie fuma. La hora es la hora. Si alguien está borracho a la hora de tocar lo mandamos para su casa, porque el público paga su entrada para ver al artista y no para ver borrachos. En los eventos de la música 'chicha' se han malacostumbrado a contratar al grupo y este te pide: ‘ponme la caja (de cerveza) acá para afinar la garganta’. Eso es horrible.

La ‘chicha’ es patrimonio de Los Shapis.

Somos los pioneros. No solo hablemos del Perú sino de Estados Unidos, donde está el grupo Chicha Libre de músicos de diferentes países. En Chile, está La Chicha y su Manga. En Bolivia, es Perú Inka.

 

 

CHICHA LIBRE. La música de Los Shapis ha influenciado en otras latitudes.

¿Y en Perú? Parece que nos hemos quedado congelados en los años 80`s.

Han pasado 33 años y no ha aparecido un personaje que nos pueda superar.

¿Usted ha recibido clases de canto?

A mí me prepararon para cantar ópera. Yo cantaba en la iglesia y mi maestro Aquilino Castro Vásquez me escuchó y empezamos a practicar, quería llevarme a un festival aquí en Lima. Antes de venir acá unos jóvenes se pasaron la voz que en la iglesia de Chupaca (Junín) había un joven que cantaba de maravilla, que puede adaptarse a su música.

Y así empezó en Los Ovnis.

Yo les dije que canto música clásica y pensé que me estaban haciendo una broma. Me dijeron: ‘no, estamos hablando en serio’. Quedamos para ensayar. ‘A partir de ahora serás integrante de Los Ovnis’, me dijeron. ‘¿Qué?’, dije. Al día siguiente, empecé a trabajar, teníamos una presentación. ‘Pucha, ¿ahora?’, me lamenté.

¿Qué edad tenía?

17 años.

¿Sus padres qué le dijeron?

A mí madre nunca le gustó la música. Tenía hermanos mayores que hacían música y todo era borrachera. Entonces, a mí mamá no le gustaba para nada eso.

¿Y qué hizo?

Uy… hice maravillas para ser cantante. Me tiraba del segundo piso con una sábana para escaparme, porque me cerraban la puerta. Y volvía en las noches, de madrugada. Mi hermano era mi ‘compinche’. Un día le dijeron a mi mamá: ‘señora, qué bonito canta su hijo’. Y ella: ‘¿qué?, si mi hijo está en mi casa’. Y una vez me ‘pescó’ en un local y me ‘correteó’ a ‘piedrones’ del concierto. Nunca le gustó.

¿Su padre?

Nunca se metió. Yo viví con mis padres separados.

Usted ya llevaba plata a su hogar.

Un día, el pago que me dieron se lo di a mi madre. Y me dijo de dónde saqué tanta plata. Le respondí que me habían pagado por lo que estaba cantando. No me dijo nada y se fue convirtiendo en mi hincha, aunque en el fondo no le gustaba. Le gané. Pero un día el director del grupo vino y me dijo: ‘No te voy a dar la plata porque te la paras ‘chupando’. Le voy a pagar a tu mamá’. Trabajaba un mes y le entregaba mi sueldo a mi mamá.

¿Y su maestro que lo estaba preparando para llevarlo a Lima?

Escuchó a Los Ovnis y, como es psicólogo, me dijo: ‘Julio, has encontrado tu carrera. Sigue ese camino que te va conducir al éxito’.

¿Su madre lo llegó a ver con Los Shapis?

Sí, vino a Lima y me vio. Estaba orgullosa. Pero antes de que entrara a la música me botó de la casa. ‘Contigo no se puede’, me decía. Yo le respondía: ‘Mamá, qué vas hacer, ya no puedes hacer nada contra eso’. Caballero, tuve que irme de la casa. Me fui a buscar la vida, pero solo le pedí una cosa: ‘Mamá, solo quiero que me dé la bendición para que las cosas me salgan bien’. Me dio la bendición y me dijo: ‘Yo sé que algún días vas a ser grande y cuando seas grande, hijito, sea más humilde. Cuanto más humilde seas, más te va recordar el pueblo’. Y me fui.

¿Cuándo lo vio por primera vez con Los Shapis qué le dijo?

Empezó a llorar. Ya era famoso, ya salía en los periódicos. ‘Este es mi hijo’, decía (risas).

 

 

ESTADIO ALIANZA LIMA. Los Shapis llegaron a presentarse ante miles en el recinto deportivo de La Victoria.

¿Y regresó a vivir con su mamá?

Mi padre me dejó chibolo. Llegué a ser famoso, empecé a ganar dinero y un día lo encontré borracho a mi papá, estaba tirado en la calle, en plena lluvia. Lo recogí y lo llevé a la casa de mi mamá. Y me gané otra ‘broncaza’ con ella. Quería que lo bote. ‘No, mamá, no te va molestar’, le respondí. ‘Si tú dices que no, entonces yo me voy’, agregué. Se calmó. Lo bañamos  a mi viejo y al día siguiente hablé con él para que se calme y deje de tomar. Y se quedó mi padre hasta el último. Hasta que un día el doctor me advirtió que ya no se podía hacer nada con la salud de mi papá. ‘Ni con toda la plata podemos comprarle la vida’, señaló el médico. ‘¿Escuchaste, papá? ‘, le indiqué a mi viejo. ‘Sí, hijito, sé que la he cagado’ (risas). Y se fue mi viejo. Pero me quedé contento porque le di de todo. Igual con mi madre, cumplí con todo, hasta el último.

¿Usted llegó a estudiar alguna otra carrera diferente a la música?  

Educación, pero nunca llegué a ejercer.

¿Qué especialidad?

Educación física en inicial (risas).

¿Y qué quería ser cuando era niño?

Torero. Y mi madre: ‘Cómo vas a ser torero, quieres morir’, me decía…

Usted le ha dado varios dolores de cabeza a su mamá…

(Risas). Me gustaba ser torero por cómo se domina a la bestia con una capa nomás y salir embalado y ya lo tenía a lado. Pero el canto también me gustó desde niño.

¿Qué música escuchaba?

En esa época estaban El Grupo Guinda, Chacalón, Los Ecos. Eran los famosos. Quién iba a pensar que yo iba a estar en un escenario con ellos.

¿Los Shapis fundan la ‘chicha’?

Sí, somos los fundadores. Pero viene de una corriente con Los Demonios de Corocochay cuando graban ‘La señora chichera’. De ahí viene Enrique Delgado con ‘La Valicha’. Pero nosotros venimos con la fusión. Cuando nos juntamos con Jaime Moreyra pensamos en hacer una cosa nueva, con otra mentalidad, la de ponerle frac a la ‘chicha’.

 

 

ELEGANCIA SHAPI. Un clásico: El Aguajal, en un concierto de este año.

Así nacen Los Shapis.

Y el nombre sale por la danza guerra shapi, que significa hombre valiente, guerrero y elegantemente vestido, su palabra es ley. Con Moreyra no tenemos ni un contrato desde que hemos empezado.

Pura amistad.

Nosotros llevamos esa cultura del incanato que la palabra es ley.

33 años sin contrato.

Nosotros nos hemos dedicado  a hacer cultura musical, que es algo que los grupos en el Perú no lo hacen, pues más se dedican al mercantilismo.

¿Qué palabra simplificaría mejor lo que son ustedes: amigos, hermanos o socios?

Somos shapi: hombres fuertes, valientes, elegantes, que cumplen su palabra.  Eso quiere decir que si tengo rota la pata y el médico dice: ‘señor, usted, no puede salir de la clínica’. Le respondo: ‘Tengo dos conciertos en la noche, sí voy a salir’. ‘Ya, firme este documento’,  me dijo y salí.

¿Cuándo fue eso? 

Hace 10 años. Cuando vine de Arequipa a Lima me rompí el quinto metatarsio. Enyesado tenía tres días de descanso y el concierto era en la noche. Imagina si no llego o el grupo no va, se va hacer un problema grande. El shapi tiene que solucionar el problema, no hacer problema. Tuve que ir cojo. Llegué al concierto y un hincha me consiguió una muleta de madera. Encima me caí. Y así canté y la gente se emocionaba.

¿Qué artista nuevo usted admira o sigue?

Acá no hay nada, todos son copiones. La moda es copiar las canciones de Los Shapis y ser famosos. Es fácil. Y es lo que está haciendo Corazón Serrano, otros grupos.  Graban las canciones de Los Shapis y lo hacen mal encima… Bareto mismo. Ni copiar saben.

¿Es cierto que cuando Román ‘El Ronco’ Gámez los escuchó por primera vez dijo: ‘qué es esa huevada’?

Sí. Un amigo nos llevó a Radiomar y Radiomar era Radiomar, y el ‘Ronco’ tenía su programa el Festival de la Cumbia. ‘Esa huevada, no jodan pues’, dijo y tiró el disco. Era para un festival y no íbamos a cobrar. Fuimos al festival y les sacamos la mugre a todos. Eran dos canciones por grupo y tocamos más. Al día siguiente, el hotel estaba lleno de contratistas. Y el ‘Ronco’ finalmente lo aceptó: ‘Son los ganadores del festival, han demostrado su calidad’.

¿Se sigue discriminando a los 'chicheros'?   

A veces dicen con aires de desprecio: ‘ese chichero’. Siguen jodiendo, aunque Lima es 90% de provincianos, ya no hay limeños. La ‘chicha’ ha ganado terreno, pese a que era un ritmo muy despreciado.

¿Cuál es la clave del éxito de Los Shapis?

Profesionalismo, responsabilidad y humildad.

 

LADO B:

El 'Caballero de la Guitarra' recién salía de una reunión y se sumó a la entrevista.

Don Jaime, ¿cuando era niño qué quería ser?

Unos compañeros míos del colegio tocaban guitarra y la ‘hacían hablar’. Yo decía qué hacen para que los instrumentos ‘hablen’. Esa impresión se me quedó clavada. Tenía 16 años. Yo no sabía tocar nada y un tío me regaló una guitarra. Y me dio en el gusto. Ahí fue el ‘chasco’ para mi familia. ‘Lamento de tu voz’, de Manolo Galván, la tocaba con una cuerda. Empecé a identificar que cada traste sonaba diferente.

¿Su familia qué quería que usted sea?

Ingresé a la UNI, a la Villarreal, para estudiar mecánica eléctrica hasta que me agarró la fiebre de la música. Empecé a perder parciales, finales, sustitutorios, la carrera se me fue quedando y la música fue ganando. Tenía un grupo en mi barrio Los Elios, luego toqué en el grupo Melodía, Victoria, Karicia y a finales del año 80, Julio y yo nos quedamos sin grupos. En Chupaca coincidimos, y nos dijimos qué tal si hacemos algo juntos, una pregunta inesperada. A los meses, un 14 de febrero de 1981, hicimos el debut.   

El Día de los Enamorados.

Tenía que ser una fecha importante, donde la gente busque donde divertirse. A partir de eso son 33 años de música.

¿Qué música influenció en usted para hacer Los Shapis?

Netamente tropical y autodidacta. No he tenido pasado folclorista ni criollo ni rockero. Escuchaba Los Destellos, los Diablos Rojos, Los Ecos, Beta 5. Esa música alimentaba a las clases populares del Perú.

¿Cómo lograr tener este sonido tan característico en la guitarra de Los Shapis?

Todos tenemos algo de alguien, claro con nuestra propia inspiración. En esa época había el sentimiento, hacer con el corazón con las cosas. El instrumento debe responder nuestro sentir. Ahora, de repente hay muchas coincidencias con la ejecución de Enrique Delgado, Beto Cuestas. El sonido de los efectos lo encontré en las canciones de Los Pakines. Todo eso mezclado con la música andina aflora en Los Shapis.

 

 

ENRIQUE DELGADO. La guitarra de Los Destellos es una de las infuencias de Jaime Moreyra.

Usted es de Puno, ¿qué influenció esta región en Los Shapis?

Yo creo que el ser oriundo y descendiente de esa raza de quechuas, aymaras ha sido como un sello. Hay canciones que capaz suenan como un taquirari, un kajelo… Todo eso combinado con el folclore que se escuchaba en Lima y el huaylas de Huancayo se van haciendo uno solo.

Pareciera que la ‘chicha’ nace y muere con Los Shapis… ¿Hay grupos actuales que hagan ‘chicha’ como Los Shapis?

El Perú es súper potencia en cuanto a estilos de música. En el tropical nomás tenemos una variedad tremenda. Si vas al norte, tienes Yaipén, Grupo 5, Agua Marina, Corazón Serrano. Te vas a Puno y hay otra gran variedad, donde los teclados van adelante. Están Los Puntos del Amor, Magia. En Lima también un sonido propio como Los Destellos, en la selva Juaneco y su Combo, Sonido 2000. En Huancayo estamos nosotros y Alegría.

La mayoría de grupos que menciona son grupos antiguos.

Hay bastantes, pero no con la calidad ni el estilo original. Es una época de copias. La mayoría, lejos de hacer canciones inéditas, se dedica a copiar, a arreglar (entre comillas) las sobras de las canciones que ya han ganado un lugar en el mercado.

A don Julio le pregunté hace un rato: ¿qué palabra resume la relación entre ustedes: amigos, socios o hermanos?

Hermanos, porque hay respeto mutuo, mediante esa unión que tenemos por años y sin la firma un de un papel.

¿Se han peleado?

Algunas veces hemos peleado, nos hemos gritado, discutido, pero después razonamos y se le da la razón a quien la tiene. Somos de diferentes caracteres.

¿Quién es el más renegón?

Julio es el más ‘fosforito’. Yo soy un poco más moderado. Ambas cosas se promedian.

¿Han sido víctimas de la envidia, los celos?

Julio Simeón: Nos han hecho trampa. Nos han desconectado la corriente.

Jaime Moreyra: A veces tocamos en conciertos con un solo sonido y ese sonido es de algún integrante de los otros grupos. Tocas y te malogran la ecualización, algo te hacen.

 

 

CON PANA Y ELEGANCIA. Los Shapis y sus singulares pasos de baile.

Cuéntenos la anécdota con Fito Páez…

Julio Simeón: En la época de Alan García, en el año 86, al Consejo de Integración Cultural Latinoamericana (Cicla) vino Mercedes Sosa, León Giego, Fito Páez. La gente no quería que se bajen Los Shapis y Páez no quiso esperar y nosotros terminamos cerrado. Había luces, pantalla gigante y toda la vaina. Armamos bien bacán el tono.

Don Julio nos dice que aún se discrimina a la 'chicha'.

Siempre queda algo. Pero esas personas que discriminan son las primeras en bailar cuando subimos al escenario. Recuerdo mucho cuando fuimos a la casa de don Felipe Osterling. A sus hijos les gustaba Los Shapis. Era santo de alguien… Estaba toda su familia, la élite. En los 80’s.

¿Qué opina que en otros países hay leyes que dicen que el 50% de música que se pasa en las radios debe ser nacional?

Debería ser. Habiendo tanto talento, ni siquiera tiene apoyo de los órganos oficiales. En estos programas de la televisión, que son franquicias, como La Voz se ve unos grandes valores, que emulan a las estrellas del mundo y que cantan muy bonito. Por ejemplo, escuché a esa chica Linda Pezo, de Iquitos. Me sacó el sombrero por esa chica, hasta que la misma Isabel Pantoja la llame y le diga que es fan de ella… Hay talento, pero falta la oportunidad para salir. Y ganó el concurso, pero ni un sol le dieron, pero sí le sacaron cómo vivía humildemente.

Julio Simeón: Pero estamos más acostumbrado a la copia.

Jaime Moreyra: Pero me refiero al talento.

Julio Simeón: Hay talento, pero para copiar…

Jaime Moreyra: Primero copias para luego poder sacar lo tuyo.

Julio Simeón: Primero es la capacidad.

Jaime Moreyra: Para ser alguien en la vida primero tienes que haber copiado, luego de eso ya sabes lo que puedes hacer y lo que no. De ahí buscas tu estilo.

Julio Simeón: Pero varios han salido así y se han quedado ahí.

Jaime Moreyra: Porque no han tenido apoyo…

¿A Los Shapis no les pagaban al comienzo?

Julio Simeón: A nosotros tampoco nos pagaban nada, pero hemos tenido la habilidad para hacer canje.

Jaime Moreyra: Nos hemos autofinanciado en todo, porque si no te lleva la corriente y tu talento se va.

Julio Simeón: Nosotros invertimos en nuestro programa de radio y pasamos nuestras canciones. Y tocamos todos los fines de semana.

Muchos grupos de cumbia o 'chicha' están tocando ahora para público joven, nuevo, en espacios diferentes… Recuerdo uno en una casona en la Plaza Bolognesi.

Claro, público que poguea. Tenemos un amigo que es hincha de la música nuestra, pero es rockero: Frank, su seudónimo es Talento Peruano. Es provinciano como nosotros. Él trabaja con dinosaurios del rock como Rafo Ráez. Nos trajo la propuesta de querer mezclar el rock con la 'chicha'. Fue bonita la experiencia. Nosotros llegamos a las 4 de la mañana para el cierre y la gente nos esperó y con ganas. Los rockeros conocen a los chicheros.

¿Han logrado lo que han soñado?

Falta que la denominación ‘chicha’ se difunda más, que tal vez se oficialice y tengamos un lugar como parte del folclore. Hemos tenido la suerte, inclusive, de salir en textos escolares, junto con el término chicha. Eso nos alimenta a seguir.

 

 

EN EL CINE. 'El mundo de los pobres' es la película de Los Shapis.

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Comentarios

Cuando era niño, disfrutaba de la música de los Shapis, la forma en como bailaban y todo era mágico y especial para mí. A los 14 y 16 mi visión cambió, perdí mi identidad y me sumergí en el mundo del Rock, el blues, el jazz, etc. Pero pese a todo jamás podía dejar de digitar el intro de Borrachito Borrachón, tenía miedo de tocar chicha, pero luego pude volver a amar lo mío, vi lo fascinante de la Chicha, los Shapis me ayudaron a recuperar mi identidad, soy Peruano, soy huancaíno, soy lo que soy y no me avergüenzo. Espero en algún momento poder componer algún tema en Chicha, es mi reto actual :) gracias por todo SHAPIS ;)

Alberto Ninamango

Grandes!

Miguel Mendez

En primer lugar agradecer a DIOSpor haber creado a estos dos grandes maestros del canto y la guitarra para mantenerce en vigencia durante muchos años es q hay talento y mucha HUMILDAD, tuve la dicha de vacilarme en sus inicios en el distrito de Mito, luego en lima ,playa asuncion ,asi es mi tierra,y muchos locales mas,todos llenos de bandera,temas como el aguajal shapis corazon,borrachito borrachon,la novia,y los famosos shapiwaylas ,y para cerrar con broche de oro tuve el honor de celebrar mis cincuenta años con loa intercontinentales SHAPIS ,gracias por todo Jaime y Julio ,la dupla de oro ,AMEN,

luis cuba

En primer lugar agradecer a DIOSpor haber creado a estos dos grandes maestros del canto y la guitarra para mantenerce en vigencia durante muchos años es q hay talento y mucha HUMILDAD, tuve la dicha de vacilarme en sus inicios en el distrito de Mito, luego en lima ,playa asuncion ,asi es mi tierra,y muchos locales mas,todos llenos de bandera,temas como el aguajal shapis corazon,borrachito borrachon,la novia,y los famosos shapiwaylas ,y para cerrar con broche de oro tuve el honor de celebrar mis cincuenta años con loa intercontinentales SHAPIS ,gracias por todo Jaime y Julio ,la dupla de oro ,AMEN,

luis cuba