Cantante

La Lá

"Soy alérgica al término femenino, sea poesía femenina, pensamiento femenino...".

crédito: PÁGINA CENTRAL

La Lá tiene una voz diferente, es especial (y espacial), una bonita voz, es melodiosa (no acaramelada). Una voz ni engolada ni débil. Equilibrada. “Muchos me dijeron que para ser cantante debí haber estudiado…; mucha gente no creía que yo componía mis canciones…; hacer música no es ir a la escuela, ni estudiar todos los acordes, ni saber solfear… Ser músico es hacer una cosa tan simple como música”, remarca Giovanna Núñez. Escuche su voz.

Tienes una canción que se llama ‘Como una ‘lorna’’. ¿Cuándo te sientes una ‘lorna’?

Es una canción que la compuse por empatía con una amiga. Una empatía tan fuerte que me conmovía, me daba pena, pero yo nunca he aguantado que me 'lorneen' tanto así. Me han 'lorneado' bastante, pero tanto así no…

En algún momento nos sentimos ‘lornas’.

Yo soy una ‘lorna’ desde chiquita, porque siempre me creo todo. Digo sí, me cuesta decir que no...

Confías en la gente.

Confío…

¿Como artista también te han agarrado de ‘lorna’?

Claro, de ‘lornaza’. Por ejemplo, mi disco tenía un auspiciador. Me dijo: ‘Graba tu disco, que yo después de doy la plata’, y nunca me la dio. Todo lo pagué yo, hasta ahora lo estoy pagando.

¿Eres tímida, insegura?

En mi trabajo no, porque es tanto riesgo pararte delante de la gente… Tienes todo para perder, entonces de qué me voy a preocupar. Pones en juego todo y eso es bonito, porque es el único espacio donde no tengo ningún miedo de equivocarme.

¿No te costó subirte a un escenario por primera vez?

Nunca… En algún momento de mi vida he sentido que tenía todo perdido, en la desgracia, como en la muerte, tenía muchas cosas mal… Entonces, era como qué me voy a preocupar de cómo me ven, de que si lo hago bien o mal. Puedo ser yo sin juicios ni censuras.

La música sana, pero también enferma.

A mí no me enferma, a mí me sana.

Hay canciones de etapas tristes de nuestras vidas. ¿Volverlas a escuchar no te deprime?  

Creo que transportarte a un momento malo a través de la música sana el momento. Yo hice la canción Hiedra en un momento triste y yo me la cantaba todo el día, y me hacía sentir mejor cuando la cantaba. La música es como una llave que transforman los momentos tristes en otra cosa más ligera, universal, porque no es mi tristeza sino la tristeza de muchas personas que pueden sentir eso.

 

 

HIEDRA. Es el primer track del primer disco de La Lá: Rosa.

¿Podría haber existido la cantante Giovanna Núñez en vez de La Lá?     

El nombre de La Lá salió de forma casual. En 2009 hice la canción Oeste. La disquera Resuena hizo el compilatorio 'Hilos de Oro' para ayudar a las familias que estaban sufriendo el friaje en Puno. Les gustó mi canción para ese compilatorio. Todos tenían unos nombres rarísimos, y yo cómo iba aparecer como Giovanna Núñez. Entonces, dije me voy a inventar un nombre. La que… la esto, la otra, la nosecuantos… La Lá… como diciendo no se me ocurre qué cosa puede ser. La algo…

¿O acaso no te gusta llamarte Giovanna?     

Nunca me ha gustado mucho Giovanna, pero ahora me gusta más porque como mucha gente me conoce como La Lá, cuando me dicen Giovanna es porque son mis amigos o mi familia. Pero también me gusta La Lá porque es algo que yo he inventado y de chiquita me gustaba inventarme ser otra cosa, que era cantante. Yo quería ser Jem de chiquita.

Y fuiste más que la revelación musical del año pasado.

Yo pienso que las personas opinamos de muchas cosas, pero yo no creo que una opinión sea una verdad. Lo que yo hago, para mí, es una cosa muy sencilla, y de repente su virtud es que es muy sincera. Pero yo soy muy crítica con la música que escucho, incluyendo la mía.

¿Estabas preparada para la avalancha de buenos comentarios? 

Hasta ahora yo me sorprendo, veo mis notas y me parece que estuviera en una película. Como si estuviera soñando…

También es harta 'chamba'.

Desde el primer concierto que hice en 2010 fue un 'chambón'. He hecho el 99% de mis afiches, convocar a la gente. Hasta puerta hice. Y luego contar las monedas…

 

OESTE. La primera canción que compuso Giovanna Núñez.

Cantas desde 2009, y recién mucha gente sabe de ti.

Porque recién saqué el disco en 2014 y es una carta de presentación. Yo no sabía nada de música, hasta ahora estoy aprendiendo. No tengo manager, no tengo agente de booking, no tengo asistente, no tengo nada. Estoy preguntando, averiguando…

Pero antes de ser La Lá ya cantabas.

Desde que entré al colegio hasta que salí del colegio canté en las clausuras. Luego del colegio me puse a estudiar un poco de todo. Estuve en una orquesta de jazz dos años.

¿Hasta ahí no te imaginabas ser La Lá?

No. Es más, yo me había olvidado que mi sueño era ser cantante, porque muchos me dijeron que para ser cantante debí haber estudiado. A los 18 años me sentía vieja. Me fui a EE.UU. a 'chambear' y con la plata que junté me puse a estudiar filosofía. Me becaron, tuve mi hijo. Y en la universidad compuse mi primera canción, que fue Oeste, pero como yo no creía que era capaz de hacer música, porque para mí era un sueño, le dije a un amigo en la universidad: 'mira, he hecho un chistecito musical'…

Dudabas de ti misma.

No, simplemente no creía que eso fuera música porque yo no estaba acreditada como músico.

¿Y ahora te consideras músico?

Sí, porque entendí que hacer música no es ir a la escuela, ni estudiar todos los acordes, ni saber solfear. Ser músico es hacer una cosa tan simple como música. Hacer algo que los demás escuchen, que tú escuches. Hasta un silbido es una música. En todo caso, no me preocupo mucho de las categorías. Y bueno, hice esa canción, mi amigo me dijo que la presente en un festival, la canté y la gente terminó cantando el coro. Y dije: ‘esto es una canción’, algo que tú das…

Ese fue tu punto de quiebre.

Como músico sí. Después nació mi hijo, compuse un montón…

¿Te animarías a hacer canciones para niños? 

Me encantaría, pero estoy esperando que me salga algo bonito. Lo he pensado mucho, porque me gusta imaginarme cositas para niños.

 

 

ANIMALES. En la música de La Lá hay un componente lúdico que también la hace atractiva.

¿Vives de la música?

Ahorita sí, pero está jodido, porque la gente no tiene muy claro que la música es una industria, es un trabajo. Mucha gente cree que es un hueveo, un hobby… y te tratan como: ‘oye, pero te estoy dando un espacio para que te vaciles’. No, yo estoy yendo a trabajar para que tú ganes. Eso pasa harto. Un montón de gente que te escribe para pedir que toques gratis. Uno le dice: ‘pero es mi trabajo’. Y te responden: ‘ay, pero no te cuesta nada’. Como la música es etérea, no es un ladrillo, entonces no es nada. Hay gente que todavía tiene ese pensamiento. Y, encima, le gusta tu música…

Estás muy incómoda con el trato de algunos organizadores de conciertos…

(Me revienta) ese trato con el músico de te quito, te tajo, te regateo, ¿por qué? No es un tema de quién tiene más plata sino quién tiene más respeto por el trabajo de uno.

¿Qué otros géneros musicales te gustaría explorar?

Yo no sé qué género (musical) soy. No pienso en géneros cuando compongo. Cuando después me preguntan qué género es tu canción me ponen en aprietos.

Pero hay canciones que marcadamente son huainos, boleros…

Con Mango y Selva Negra quise hacer un bolero y un vals, porque son géneros donde yo me siento un payaso haciendo de cantante de bolero o de vals. Yo no soy criolla y quería jugar a la criolla. Muchas de las cosas que me gustan son como entrar disfrazada a jugar. Es como ponerme los tacos de mi mamá.

¿Para desacralizarlo?

No, sino que es un género muy grande para mí. Lucha Reyes es una diosa, entonces cómo voy a cantar yo música criolla con esas diosas que hay… Hice una canción con mi versión escolar de lo criollo, que es como un vals de plastilina. Con mucho respeto. Igual con el bolero, me siento como con los tacos de mi mamá… 

¿Y en qué otros zapatos quisieras meterte?

En Mamífera me metí en los zapatos de la nueva ola, según yo. No sé todavía… Yo voy componiendo de acuerdo con lo que voy sintiendo.

 

 

MANGO. Un bonito bolero para escuchar antes que para bailar.

Hay una movida musical femenina muy fuerte…

Yo soy alérgica al término femenino, sea poesía femenina, pensamiento femenino. Somos músicos, somos poetas, somos escritores, somos pensadores, somos hombres y mujeres haciendo cosas…

Y hay festivales temáticos sobre mujeres.

Y a mí no me parece. Me he negado explícitamente, me he negado sin decirlo… Me parece contraproducente. No es pensamiento femenino sino es pensamiento. Tú quieres igualdad y estás separando. Es como si esta fuera la música, pero esta la música femenina. No puede ser. Eso no puede ser una descripción de tu música. Que seas mujer no hace que tu música sea distinta. No estoy de acuerdo con decir festival de cantautoras femeninas… Es innecesario.

Y también hay reportajes que destacan a ‘las nuevas voces femeninas’.

Me parece que es la manera en que la sociedad puede recibir que muchas mujeres estén produciendo música, pero no se debe englobar eso en una producción musical femenina. Hay muchas mujeres que estamos saliendo a hacer música y posiblemente sí sea un fenómeno porque durante muchos años el porcentaje de mujeres haciendo música era ínfimo y, entre otras cosas, porque en el espacio musical se siente que hay discriminación. Para comenzar, mucha gente no creía que yo componía mis canciones, creían que un músico me las hacía todas…

Tu trabajo se desarrolla en conciertos donde muchas veces el público está bebiendo, donde puede aflorar, a veces, más el machismo.

Yo no toco en bares. Muy rara vez me presento en bares. Normalmente, toco en centros culturales, en actividades municipales, hasta en cosas privadas…

¿Por qué?

No me gusta el humo, no me gusta acostarme tarde… Yo adoro los recitales a las 8 de la noche en un auditorio. O cuando tuve un concierto en Dédalo, a las 9 de la noche, la gente comiendo, tomando moderadamente… No me gusta estar en un ambiente de bar donde la gente esté gritando, chupando, fumando… Ni siquiera como visitante.

¿Qué se viene para La Lá?

Probablemente, este año voy a terminar de exponer este disco (Rosa), que ha sido tardíamente descubierto… Y también me gustaría ir a Argentina, a Colombia… Todavía no sé cómo… Aunque antes ya he ido a Colombia y a Brasil a cantar. Ya tengo que encerrarme a componer mis canciones…

¿Ya preparas un nuevo disco? 

Tengo varias canciones. Es un disfrute componer… Yo compongo con la voz, hasta las líneas de los instrumentos las hago con la voz. 

 

 

SELVA NEGRA. Sin duda, lo mejor de La Lá, un vals que nos remite a Chabuca Granda.

Entrevistas relacionadas

Comentarios