moldes y las amigas de nadie

Katia de la Cruz

"La música es como tener un hijo, porque lo será para siempre".

crédito: página central

Katia Paloma de la Cruz Lapoint es músico en Moldes y Las Amigas de Nadie, aunque no estudió para serlo. Es arquitecta, pero no la ejerce como tal. Es una emprendedora de la música, pese a que de cada 30 puertas que tocó, 29 se le cerraron. Sin embargo, ya alista nuevas giras internacionales y planea abrir un nuevo espacio para conciertos en Lima. Katia es necia.

¿Eras aplicada en el colegio?

Tenía buenas notas, pero no me gustaba ir. Faltaba como dos veces a la semana. Siempre tenía alguna excusa de salud para justificar mi falta. Después de muchos años me di cuenta que yo me inventaba esas cosas, pues en realidad nunca tenía nada.

¿Por qué no querías ir al colegio?

Prefería estar en mi casa, dibujando.

¿No tenías amigos en el colegio?

Sí, mi colegio (José Antonio Encina, JAE) me encantaba. Hasta ahora me parece el mejor colegio del mundo. Era una cuestión personal.

¿Cuál fue la primera música con la que te encontraste?

Me gustaba mucho Cristina y Los Subterráneos. Aunque antes escuchaba Pato Banton, Ace of Base, Los Cuentos de la Cripta, hasta Maná. Pero cuando comencé a interesarme más por la música empecé a escuchar bastante pop.

¿Tu primer concierto?

No lo recuerdo, pero voy desde los 14 años. Era tan fanática de ir a los conciertos que me iba dos o tres veces a la semana, de repente por eso también faltaba tanto al colegio.

¿Y a qué conciertos ibas?

Me gustaba mucho Rafo Ráez, Electro Z, Metadona, D’mente Común. Tocaban en festivales y en lugares del Centro, como La Flecha. En Barranco: El Golem, La Noche.

¿Te ha sido fácil o complicado ser mujer en ambientes donde predominaban los hombres?

Nunca he sentido que me hayan ninguneado por ser mujer. Yo creo que, más bien, ha habido muchas cosas a favor por ser mujer, que no me parece que sea correcto, como conseguir contactos.

¿En qué momento decides no solo ser público sino protagonista?

Cuando comienzas una banda es como un juego, porque estás estudiando. Pero cuando terminé de estudiar la universidad recién sentí que tenía que decidir entre dedicarme a la música o no. Entonces, comenzó el proyecto de La Casa del Auxilio y encontré que la música podía ser viable. Y cuando decides meterte en eso ya no hay vuelta atrás. La música es como tener un hijo, porque lo será para siempre.

La Casa del Auxilio es pionera de esta movida de conciertos en lugares tomados, intervenidos.

(Esa movida) empieza un poquito antes, pero La Casa del Auxilio se volvió como una constante. No era un local de alguien sino un espacio en el cual cada grupo hacía su propia gestión. La gente fue aprendiendo cómo funcionaba la situación, incluso a nivel administrativo, porque hay que tener que pagar cuentas. Se asumió la autogestión como algo necesario, que podías ir más allá de lo que creías que podías ir. Conversando con una persona me preguntaba: “¿tú relacionarías la palabra frustración con la escena local (de música)?”. Le respondí que no sino con la palabra necedad. Somos unos necios.

¿Cuántas puertas has tocado?

Unas 48 mil millones. En este último mes, unas 300.

¿Y cuántas se han cerrado?

Unas 47 mil 999 millones (risas).

Hay que ser bien necio.

De cada 30, se cierran 29. Y eso. Tienes que estar ahí, tenerle fe.

¿En algún momento dijiste mejor sigo con la arquitectura y que la música se vaya al diablo?

No. Si bien la arquitectura me sirvió para todo lo que yo hago ahora, sería súper infeliz si dejara la música.

¿Vives de la música?

No, pero lo que hizo la música en mí es que me ha enseñado a tener muchos recursos. Gracias a la música sé editar videos, sé usar programas de diseño, sé sobre producción, acerca de organización hasta administración. Sé un montón de pequeñas cosas.

La música ha sido tu post grado.

Totalmente. Me las buscó.

¿No has pensando replicar La Casa del Auxilio en otro espacio más factible?

Esa idea la tengo desde hace unos tres meses atrás. Ahora que viajamos a Europa conocí una denominación que no hay acá: sala de conciertos. Entonces, hacer ese proyecto y con todo lo que quería que sea La Casa del Auxilio: amplitud del espectro musical, con buenos equipos y con democracia entre el bar y el músico. Espero que para el próximo año pueda ser real.

Con Moldes hiciste un cover de Delirios Krónicos y con las Amigas de Nadie otro de Rafo Raéz. ¿Por qué búscate estos protagonistas?

He sido súper fanática del rock peruano. Incluso, creo que a mis bandas no les gusta tanto esa idea de haber sido tan fan. Rafo ha sido mi ídolo. En el caso de Delirios Krónicos, hace como 4 años tuve una entrevista en Radio Nacional y conocí a un chico, que no recuerdo su nombre, y esta persona era de esa generación, y me contó una anécdota de Delirios Krónicos en San Marcos, que una vez no los dejaron tocar porque era música considerada casi terrorista. Ante eso, ellos hicieron una perfomance: se subieron al escenario los 4 con telas en la cara, y pusieron un casete de la banda y eso fue todo el concierto. Y recuerdo que este chico me dijo: 'ustedes, Moldes, me recuerdan mucho a Delirios Krónicos'. A partir de eso comencé a buscar e hicimos el cover ya que dicen que nos parecemos a ellos. Al comienzo lo hicimos como muy pegado al tema original, pero cuando entró el nuevo bajista, él estaba pegado con la bachata y de pronto asociamos la canción con la bachata.

 

 

FRANCIA. Video grabado en su reciente gira a Europa en los estudios de Red Bull.

Precisamente, el nuevo disco tiene más sonoridades.

Hemos trabajado más detalladamente y buscado teatralizar el sonido de Moldes.

¿La Amigas de Nadie se ha ‘moldeizado’?  

No creo que tanto así. El espíritu de las amigas es más el espíritu de Ale Hop (guitarrista). Entonces, lo que le ha dado mi ingreso al grupo, más allá del trabajo de producción o sonoro, es el hecho de darle seguridad a Ale para que haga lo que le dé la gana.

En algún momento vas a tener que dejar Las Amigas de Nadie por Moldes.

Sí, en algún momento. Ale Hop tiene planes e irse a vivir a Alemania.

 

 

MÉXICO. Gira de Las Amigas de Nadie a México. De fondo, Tronador de Rafo Ráez.

¿El futuro del rock peruano tiene que ver con la fusión de rock con cumbia, huayno y/o folclor?

Cuando tocamos en Colombia yo sentía muy fuerte cómo la música colombiana­ –sea jazz, rock, indie, metal, electro– había asimilado absolutamente su folclor como parte de su propio sonido. Y creo –espero, quiero– que eso va suceder en el futuro aquí. Un amigo que toca cumbia balcánica nos dijo: 'Oye, pero si ustedes hacen cumbia'. Y nosotros le respondimos: '¿por dónde?' (risas). Comenzó a tararear una de nuestras canciones y en verdad, si le hacíamos un ligero cambio, nos dimos cuenta que sí, podía ser. Y ahora le metemos cumbia a un tema antiguo. Me parece chévere que naturalmente vaya sucediendo eso. Es más, allá tocamos con una banda de metal que tenía cumbia. No sabía si mover el pelo o tonear (risas). Espero que eso suceda acá, que sea natural.

¿Qué se aprende de una gira a Europa?

Lo primero que aprendimos fue que no puedes planificar un viaje a Europa medio año antes, porque allá todo funciona desde un año y medio antes. Luego que tienes que preparar un show, no puedes ser improvisado. Hicimos muchísimos contactos importantes.

¿Se han peleado en la gira?

No, nos amamos (risas). Antes de salir a la gira si nos mechamos bastante, pero era porque había mucha tensión y preocupación. Pero luego en Europa todo fluyó. Y el mayor aprendizaje fue ver cómo funcionaba todo allá. Además, me dio la perspectiva del futuro de la banda y saber que no estamos ni siquiera en la puerta sino en el cerco del patio de la casa. No hemos ni empezado.

¿Qué se viene para Moldes?

Hacer nuestra subasta de arte para pagar nuestras deudas... Estamos en conversaciones con productores de México, Colombia, Francia y Alemania. Y viendo con Red Bull trabajar Barcelona y Madrid. Estamos ‘chambeando’ con el Hombre Misterioso para irnos al Festival Marvin de México, en mayo del próximo año.

En una entrevista dices que saliste del colegio sin saber qué hacer. ¿Ya encontraste la respuesta?

Claro. Para mí lo principal es la música. Todo lo demás que pueda hacer es en función a que mi banda siga creciendo. No sabía que hacer hasta hace 5 años, cuando acabé mi carrera, salió mi viaje con Red Bull, a Londres, y La Casa Auxilio. Todo sucedió casi al mismo tiempo. Y dije ya, esto es.

¿Tu familia, normal?

No tan normal (risas). Ven mis momentos cumbres y los momentos de (cuando me voy) a la mierda, y bueno así es.

 

 

EL AMANTE. Video realizado por la productora Patria, los mismos realizadores del video Latinomérica de Calle 13. 

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Comentarios

Autogestión y necesidad, dos pilares para las bandas nacionales, pero hay algo más con Moldes, en especial con Katia, es el hecho de la buena voluntad a la hora a trabajar.
Hay una meta y una sonrisa qeu va de la mano con todo lo mencionado, es por eso que cada vez estoy más convencido de que la música, lso conciertos son uan comunión entre el público y el músico.

Fortunato Ávila...